Ejercicio físico para personas con cáncer, enfermedades crónicas y situaciones de discapacidad, en Vitoria-Gasteiz.
Aún no hemos abierto. Al dejarnos tus datos solo entras en la lista de espera. Gratis y sin compromiso.
Te cuento lo que somos,
y sobre todo...
lo que NO somos.
No somos un gimnasio más.
Aquí no vas a competir con nadie ni a buscarte la vida entre máquinas. Es un sitio para personas que conviven con un cáncer, una enfermedad crónica o una situación de discapacidad y quieren recuperar fuerza y sentirse mejor.
Nos hemos especializado justo en eso: en acompañar a quien el resto del mundo del fitness no sabe muy bien cómo tratar. Si es tu caso —o el de alguien a quien quieres—, sigue leyendo, que esto va contigo.
Borja Gutiérrez Santamaría, Ph.D.
Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte · Profesor en la Universidad Euneiz de Vitoria-Gasteiz · Especialista en ejercicio físico para personas con cáncer y enfermedades crónicas
NO vengo del mundo del culturismo. Vengo de estudiar esto a fondo, de dar clase en la universidad y formar a otros profesionales, y de trabajar con personas reales que llegaban hechas polvo y se iban un poco más fuertes y un poco más dueñas de su vida.
Llevo años investigando y trabajando con personas cuyo cuerpo lo estaba pasando mal —desde niños hasta gente con varios diagnósticos a la vez— y he visto, una y otra vez, lo que hace el ejercicio cuando está bien planteado.
Muchas veces el primer paso no lo da el paciente, sino un hijo, una pareja, un hermano o un amigo que ve que la cosa puede mejorar y no quiere quedarse de brazos cruzados.
Si es tu caso, estás en el sitio correcto. Léelo pensando en esa persona, cuéntanos su situación y os acompañamos a dar el primer paso juntos, a vuestro ritmo.
¿Es para alguien a quien quieres? Da tú el primer paso.
Quiero más información ↓Un día vas al médico. Y NO sales con una palmadita en la espalda.
Sales con un diagnóstico de los que no se olvidan. De los que te cambian la cara antes de salir de la consulta.
Y entre todo el marrón —las pruebas, los miedos, la medicación nueva, las noches sin dormir— en algún momento alguien te suelta: "deberías hacer ejercicio, he leído que tiene muchos beneficios".
Y se queda tan ancho.
Vale. ¿Qué ejercicio? ¿Cuánto? ¿Cómo, si hay días que no puedo ni con mi alma? ¿Con la medicación metida en el cuerpo? ¿Con esta cicatriz que aún tira? ¿Con esta mano que ya no responde como antes? ¿Con este corazón que me da respeto?
Silencio.
Te mandan a moverte sin manual de instrucciones.
Así que haces lo que haría cualquiera: te apuntas al gimnasio del barrio. Con toda tu buena intención. Y te encuentras un sitio diseñado para gente que ya está fuerte. Máquinas que no sabes usar. Un entrenador que no sabe por dónde coger tu informe médico.
Y tú ahí, en medio, sintiéndote un bicho raro. Con miedo a hacerte daño. Pensando "qué pinto yo aquí".
Vas dos semanas. Y lo dejas. Con una excusa más en la mochila: "yo es que el ejercicio no es para mí".
Mentira. El gimnasio de turno no era para ti. Que no es lo mismo.
¿Te suena? Pues esto es para ti.
Me quiero unir ↓Te lo digo claro:
El riesgo no está en entrenar. El riesgo de verdad está en quedarse parado.
Cuando ganas fuerza y capacidad aeróbica, tu cuerpo aguanta mejor los tratamientos y el día a día: te recuperas antes de una cirugía, te cansas menos y vuelves a hacer lo que hacías antes. A veces, incluso más. Y no es una opinión nuestra: es lo que recogen las guías clínicas de ejercicio para personas con cáncer y enfermedades crónicas.
Y no es palabrería. En proyectos de investigación en los que hemos participado, en 12 semanas hemos visto a personas ganar fuerza y masa muscular, perder grasa y, con todo eso, encontrarse de mejor ánimo y llevar mejor la enfermedad. El ejercicio ayuda de verdad a afrontarla.
No vendemos milagros. Vendemos trabajo bien hecho, día a día, con cabeza. Que es lo único que de verdad funciona.
Porque somos el único centro de Vitoria-Gasteiz especializado en ejercicio físico para personas con cáncer y otras enfermedades crónicas.
SOLO EN ESO. EN TODO ESO.
Y cuidamos la higiene: desinfectamos el material y el espacio después de cada sesión. Sabemos que algunos entrenáis con las defensas bajas y queremos que estéis tranquilos.
Aquí vas a estar SEGURO, rodeado de gente que está como tú. Que entiende.
No habrá gymbros. No te van a juzgar. No te vas a sentir raro. Vas a coincidir con gente de la buena que está peleando lo suyo, igual que tú.
Va a ser tu sitio. TU OASIS.
El rato de la semana en el que, por una vez, alguien sabe exactamente qué hacer contigo.
Eso es justo lo que te espera. ¿Lo quieres?
Quiero que me avisen al abrir ↓"Estoy demasiado jodido para entrenar"
Precisamente por eso. El ejercicio no sustituye a tu tratamiento: lo acompaña y rema en la misma dirección. Y aquí no hay rutinas de revista: adaptamos cada ejercicio a tu nivel y a cómo estés ese día. Sabemos que hay días buenos, días regulares y días en los que el cuerpo no responde. Nos adaptamos a ti, no al revés.
"El médico no me deja entrenar"
Pocas veces es un "no" rotundo; casi siempre es un "ten cuidado". Y en eso estamos de acuerdo. De hecho, cada vez más médicos de la OSI Araba están muy concienciados con los beneficios del ejercicio y son los primeros en recomendarlo. Aquí no escondemos nada: tu médico puede preguntar, revisar y ajustar lo que quiera. Y en el centro también tendrás fisios coordinados con los entrenadores, para que todo reme a una.
"Soy muy mayor para esto"
Hemos entrenado desde niños de 4 años con leucemia hasta personas de edad avanzada con cáncer, diabetes, parálisis en una mano y problemas de espalda. Todo, en la misma persona. ¿Sabes qué pasó? Que MEJORÓ su FUERZA y su INDEPENDENCIA. Tu edad es lo de menos.
Nada de clases genéricas ni de buscarte la vida entre cien personas. Esto es lo que hacemos contigo:
Y todo esto en grupos de solo cuatro personas. Pocas, a propósito: es la única forma de conocerte bien y cuidar de verdad de cada persona.
Cuando abramos te contaremos con calma cómo funciona la cuota y qué opciones hay. Sin letra pequeña y sin sorpresas.
¿Lo ves para ti? Da el primer paso.
Quiero estar al tanto ↓Porque veo demasiada gente a la que le dicen "deberías moverte, te vendría bien"… y la dejan sola, sin explicarle cómo.
Aquí te explicamos cómo, y te acompañamos mientras lo haces.
En 2023, con 59 años, mi vida se paró de forma imprevista y brusca. Durante más de un año, mi principal objetivo fue salir adelante y volver a retomar mi vida. En ese camino descubrí la importancia del ejercicio físico personalizado y dirigido por profesionales, durante y después del tratamiento oncológico.
Tras un periodo de inactividad, gracias al entrenamiento fui retomando el hábito de volver a hacer ejercicio. Logré una mejora en lo físico y recuperé la ilusión por hacer algo al día siguiente. También fue importante compartir experiencias con personas con expectativas similares.
Los tres meses terminaron, pero queda el germen para poder continuar con el hábito ya de nuevo retomado. Por eso animo a otras personas a participar en programas de este tipo.
— E., 59 años
Vi la oportunidad del ejercicio oncológico y me apunté. Acerté.
El ejercicio mejora mi actitud en general frente a todo. Me hace superarme y no me permite estar "perezosa".
El aspecto social fue importante. Disfruté mucho de esos momentos… de muchas cosas menos de la enfermedad.
Con el tiempo, lo he interiorizado e incorporado a mi vida.
— R., 45 años
Estamos trabajando a destajo para que en octubre esté listo.
Como trabajamos en grupos de cuatro para poder cuidar de cada persona, las plazas son limitadas. Si crees que esto puede ayudarte —a ti o a alguien a quien quieres—, déjanos tus datos y te avisamos en cuanto abramos, sin prisas y sin compromiso.
Guía de Ejercicio Físico para Población General con Patología Crónica
Te la enviamos gratis al dejarnos tus datos. Basada en las guías clínicas: qué ejercicio hacer, cuánto y cómo empezar cuando convives con un cáncer o una enfermedad crónica.